El y George Sakai, su amigo de Colorado, se presentaron en Camp Shelby en Mississippi tan pronto como se les permitió enlistarse. Entrenaron con otros japoneses-americanos en lo que más tarde se conoció como el 442º Regimiento de Combate.
Mi padre ascendió a Sargento de Estado y operador de radio y prestó su servicio militar con el 442º mientras batallaban en la bota de Italia para liberar a Europa del yugo de Hitler y Mussolini.
De Regreso a Casa en Colorado
Mi padre regresó a Colorado en 1945, después de haber participado en todas las batallas en que su regimiento combatió. El 442º fue reconocido por el presidente Truman como la unidad más condecorada en la Segunda Guerra Mundial considerando su tamaño. Sus miembros recibieron miles de condecoraciones individuales y conjuntas, incluyendo la Medalla de Honor del Congreso y la Cruz de Guerra de Francia. No sólo ayudaron a derrotar a los fascistas sino que además, con su arduo trabajo, patriotismo y gallardía ejemplar, también derrotaron el demonio del prejuicio racial dirigido en contra de los japoneses-americanos.
Dos miembros del 442º sirvieron como senadores de los Estados Unidos; otros desarrollaron carreras prestigiosas en negocios, cátedra universitaria y otros campos. Hubo muchas reuniones de este celebrado grupo pero, cuando mi madre falleció en 1964, mi padre se encontró muy ocupado criando cinco varones como padre soltero.
Criando Sus Hijos
Acometiendo el segundo mayor reto de su vida, mi padre de nuevo se convirtió en modelo ejemplar para mis hermanos y para mí.
El nos sostuvo no sólo económicamente sino también emocionalmente. El cocinaba, limpiaba, lavaba la ropa, y asistía a nuestros partidos, al mismo tiempo que servía de Denmaster, líder de Webelos, Scoutmaster, y cadete comandante de la Patrulla Aérea Civil.
Ya en sus ochentas, my padre es aún fuente de inspiración para mí. El y sus amigos del 442º Regimiento de Combate se enfrentaron a los retos de su generación. A través de servicio a mis constituyentes, mi comunidad, mi iglesia, y mi familia yo espero superar los retos de mi generación.